Insomnio

Insomnio

El insomnio es el problema de sueño más común entre los adultos en este país. En las encuestas más recientes de la NSF, más del 50% de los estadounidenses dice haber experimentado síntomas de insomnio por lo menos un par de veces a la semana. En épocas de estrés, pérdida o cambio, el insomnio puede afectar nuestro sueño aún más.
El insomnio es síntoma o dolencia de sueño insuficiente, intranquilo, de mala calidad, o no restaurador. Es importante conocer el tipo y la causa del insomnio. Esto ayuda a identificar la forma más eficaz de tratar y manejar el insomnio.

Por su duración el insomnio se puede clasificar en:

AGUDO

Transitorio, ocurre algunas noches cada semana. Es de corto plazo (1-2 semanas).
Causas: Estrés, ansiedad o cambio debido a la pérdida de un ser querido o un trabajo; un problema de salud, trabajo o personal; y/o un suceso especial o trágico.

CRÓNICO

Persiste por más de un mes, por lo menos 3 noches por semana.

CAUSA

Una condición médica o física subyacente o asociada, incluyendo otros desórdenes del sueño o una condición siquiátrica, especialmente la depresión; medicamentos; malos hábitos de salud y de sueño; condiciones ambientales en las que se duerme.

INSOMNIO PRIMARIO

Duración: Mayor a un mes

Causa
Ninguna condición subyacente conocida o asociada; la persona puede estar más expuesta a desvelarse o tener estrés crónico.

La gente que experimenta síntomas de insomnio dice:

  • Que tiene dificultad para dormirse.
  • Que se despierta con frecuencia durante el sueño.
  • Que se despierta demasiado temprano y no puede volver a dormirse.
  • Que amanece sin sentirse descansado.

Entre los que están más expuestos al insomnio figuran:

  • Las mujeres.
  • La gente de mayor edad.
  • Los que tienen una condición médica.
  • Gente con dolencias siquiátricas, especialmente la depresión.
  • Trabajadores en turnos.

Algunas personas que sufren de insomnio agudo adquieren malos hábitos de sueño y podrían acostumbrarse a, o seguir experimentando, insomnio. Esto también los expone a la depresión. Se estima que entre el 10 y el 15% de la población adulta tiene insomnio crónico y/o grave.

El insomnio también puede ser intermitente, ocurriendo con menor o mayor frecuencia durante una época más larga de tiempo.

El insomnio sin tratamiento puede resultar en somnolencia durante el día, deterioro del ánimo, dificultades con la memoria, mal rendimiento, manejar con sueño, accidentes, enfermedad, e incapacidad para disfrutar la vida.

Conviene llevar un diario sobre el sueño, donde se anote a qué hora se duerme y se levanta, y qué actividades realiza durante el día. Es importante identificar la causa subyacente de su insomnio, y el diario ayuda a reunir datos. Use el diario sobre el sueño cuando consulte al médico sobre su sueño y otros problemas.

El tratamiento y manejo del insomnio combina medicamentos con mejoras en los hábitos de salud y el dormir. Para el tratamiento de insomnio agudo o intermitente, por lo comúnmente se suele recetar medicamentos para dormir. Los hipnóticos son medicamentos con receta que promueven y ayudan a mantener el sueño. Son eficaces y no peligrosos, especialmente si se combinan con buenas costumbres de salud y el dormir. Tienen pocos efectos secundarios. Los medicamentos para promover el sueño que se compran sin receta pueden no ser tan eficaces ni tan seguros, porque no se les somete a las mismas pruebas rigurosas que las medicinas con receta. Los remedios sin receta pueden tener analgésicos o antihistamínicos; estos últimos se usan para resfríos o alergias, pero muchas veces tiene efectos sedantes.

Buenas costumbres de salud que promueven (o fomentan) el sueño:

  • Evitar la nicotina y el alcohol.
  • Evitar la cafeína cerca de la hora de acostarse.
  • Hacer ejercicio, pero por lo menos de 3 a 6 horas antes de acostarse.
  • No acostarse demasiado satisfecho ni con mucha hambre.
  • Establezca una hora fija para dormirse y para despertarse todos los días.
  • Haga algo relajante antes de acostarse. Evite las tareas que le ponen muy atento/a, que “movilizan” su cerebro, o que son estresantes, al acercarse la hora de dormir.
  • Mantenga su dormitorio o recámara fresco, oscuro, y sin ruidos.
  • En su cama, utilice un colchón y una almohada que le brindan apoyo y confort.

Si se encuentra con síntomas de insomnio, para ayudarle a lograr conciliar el sueño:

  • Use la cama únicamente para dormir y para tener relaciones sexuales.
  • El manejo del estrés incluye: Ejercicios de relajación tales como escuchar una cinta calmante, la meditación, apuntar las cosas que le preocupan, imágenes
  • guiadas (guided imagery), o terapia de retroalimentación biológica (biofeedback therapy).
  • Tras 15 minutos de no poder dormir o si despierta con frecuencia durante la noche: Levántese de la cama, vaya a otra habitación y haga algo que lo haga relajarse

Si se duerme y se despierta demasiado temprano:

  • Trate de exponerse a luz brillante en la noche hasta estar listo para acostarse.
  • Si no duerme lo suficiente: Limite su uso de la cama a las horas que logra dormir. Poco a poco, vaya aumentando ese tiempo, acostándose más temprano. Aumente el tiempo hasta lograr un sueño
  • satisfactorio y continuo por todo el tiempo que está en cama.

Aprenda todo lo que pueda sobre el insomnio. Una noche completa de sueño no interrumpido es esencial para su productividad, salud, seguridad, y bienestar general. Consulte a su médico y experimente los beneficios de dormir bien.