La mujer y el dormir

La mujer y el dormir

Si existe algún hallazgo constante en los estudios epidemiológicos del dormir bien es que las mujeres siempre describen más problemas de sueño que los hombres y que estas quejas se acentúan con la edad. El síntoma más frecuente es la incapacidad para mantenerse dormida, seguido de un despertar prematuro y la incapacidad para conciliar el sueño.
Durante la menopausia estos trastornos se han relacionado con la presencia de bochornos, la presencia de niveles altos de inhibina B, un marcador temprano de menopausia, con la disminución progresiva de los niveles de estradiol que incrementa la incapacidad para conciliar el sueño y con la elevación de los niveles de la Hormona Folículo- Estimulante que se acompaña de incremento en el número de despertares.
No podemos dejar de mencionar que además de los factores hormonales la presencia de depresión está directamente relacionada con el Insomnio, particularmente con la aparición del despertar prematuro y finalmente es durante la menopausia cuando la mujer presenta el síndrome de Apnea Obstructiva al dormir caracterizado por episodios repetidos de esfuerzo respiratorio ante el cierre de la faringe, que puede ocurrir con o sin ronquido y provoca sueño no reparador, riesgo de presión alta, sobrepeso, ateroesclerosis, y arritmias cardiacas.